Sermón breve sobre Ev. Lucas 2:1-8
La iglesia de San Marcos
Watertown, Wisconsin
Pastor Karl Walther
17 Diciembre 2000
Sermón #1 -- Tres participantes
del nacimiento de Jesús
Mis amigos, escuchen la primera parte de la historia del nacimiento de Jesús-- Lucas capítulo dos, versículos uno hasta siete:
Por aquellos días Augusto César decretó
que se levantara un censo en todo el imperio romano. (Este primer censo se efectuó cuando Cirenio
gobernaba en Siria.) Así que iban todos
a inscribirse, cada cual a su propio pueblo.
También José, que era descendiente del rey David, subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a Judea. Fue a Belén, la ciudad de David, para inscribirse junto con María su esposa. Ella se encontraba encinta y, mientras estaban allí, se le cumplió el tiempo. Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada.
Mis amigos, estas palabras de Dios mismo
describen tres participantes del nacimiento de Jesús.
En primer lugar está
José. Es descendiente del rey
David. Así es participante apropiado en
el nacimiento de Jesús. Sin embargo, no
es padre de Jesús. Es padrastro de
Jesús. Dios mismo es padre de
Jesús. Así es Jesús también Dios, ciento
por ciento. Se calificó como nuestro
Salvador.
En segundo lugar está
María. Es madre verdadera de Jesús. Así es Jesús también ser humano, ciento por
ciento. Se calificó como nuestro Sustituto.
En tercer lugar está Jesús mismo. Confesamos que es Dios desde la eternidad-- y hombre desde este su nacimiento. Es fácil ¿no? Pero: consideren lo que hemos confesado....
En la Noche Buena, Dios todopoderoso y omnipotente se vistió en carne débil y infantil ¡por nosotros! En la Noche Buena, Dios omnisciente quien sabe todas las cosas recibió la mente de bebé, para crecer y aprender y sobresalir ¡por nosotros! En la Noche Buena, Dios omnipresente quien llena los cielos y la tierra llenó pesebre -- la caja de alimentar el ganado -- ¡por nosotros! En la Noche Buena, el Dios eterno hizo comienzo nuevo, para vivir y sufrir y morir y triunfar y reinar ¡por nosotros!
Si Dios nos ha amado así ¿hay algún sufrimiento de alma o de cuerpo que puede vencernos? Amén.
Sermón breve sobre Ev. Lucas 2:8-14
La iglesia de San Marcos
Watertown, Wisconsin
Pastor Karl Walther
17 Diciembre 2000
Sermón #2 -- Tres reacciones al
nacimiento de Jesús
Mis amigos, escuchen la segunda parte de la historia del nacimiento de Jesús-- Lucas capítulo dos, versículos ocho hasta catorce:
En
esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo,
turnándose para cuidar sus rebaños.
Sucedió que un ángel del Señor se les apareció. La gloria del Señor los envolvió en su luz, y
se llenaron de temor.
Pero
el ángel les dijo: «No tengan miedo.
Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría
para todo el pueblo. Hoy les ha nacido
en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un
niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: «Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.»
Mis amigos, estas palabras de Dios mismo describen tres reacciones al nacimiento de Jesús.
En primer lugar se llenaron los pastores de temor. ¿Extraño? ¡No! Un santo ángel se les había aparecido. La santa gloria del Señor los había envuelto en su santa luz. Así fueron aterrorizados.
Es lo mismo entre nosotros. Pensamos que somos buenos. ¡No es así! Heredamos pecado de nuestros padres. Nacimos en pecado. Codiciamos, mintimos, lujuriamos, odiamos, desobedecimos. El santo Dios en su santidad lo odia. Merecemos su castigo.
Y sin embargo, en segundo lugar se llenaron los pastores de alegria. ¿Por qué? El ángel anunció «No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor.»
Mi amigo: hoy te ha nacido un Salvador, Cristo el Señor. Como tu Sustituto, en tu lugar, era contento y fiel y puro y amoroso y obediente ¡por nosotros! Como tu Sustituto, en tu lugar, sufrió el castigo del infierno por tus pecados y mis transgresiones y las deudas de todo el mundo.
Así
en tercer lugar, llenaron los angeles el cielo, alabando a Dios. Si Dios nos ha amado así ¿no tenemos que hacer
lo mismo esta noche? Amén.
Sermón breve sobre Ev. Lucas 2:15-20
La iglesia de San Marcos
Watertown, Wisconsin
Pastor Karl Walther
17 Diciembre 2000
Sermón #3 -- Tres applicaciones
del nacimiento de Jesús
Mis amigos, escuchen la tercera parte de la historia del nacimiento de Jesús-- Lucas capítulo dos, versículos quince hasta veinte:
Cuando
los ángeles se fueron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vamos a
Belén, a ver esto que ha pasado y que el Señor nos ha dado a conocer.»
Así
que fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño que estaba
acostado en el pesebre. Cuando vieron al niño, contaron lo que les habían dicho
acerca de él, y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores decían.
María, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba acerca
de ellas.
Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho.
Mis amigos, estas palabras de Dios mismo describen tres applicaciones del nacimiento de Jesús.
En primer lugar: Los pastores contaron lo que les habían dicho los ángeles acerca de él.
¡Debemos hacer lo mismo! Este mensaje de salvación es maravilloso. ¡Necesitamos compartirlo con otros! Padres, perdonen a los hijos en el nombre de Jesús, y así compartan las buenas noticias. Trabajadores, digan a otros lo que han escuchado de Jesús aquí, y traíganlos acá. Niños, no tengan miedo de mostrar a otros lo que saben de Jesús.
¡Contemos a otros el evangelio de Cristo!
En segundo lugar: María, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba acerca de ellas.
Y ¡Debemos hacer lo mismo! Este mensaje de salvación es un tesoro. ¡Necesitamos aprenderlo! Niños, que lo estudien en la escuela y en la escuela dominical. Adultos, que lo lean: posiblemente un capítulo cada día.
¡Aprendamos las Escrituras!
Y en tercer lugar: Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho.
Otra vez ¡Debemos hacer lo mismo! Este mensaje de salvación es precioso. ¡Necesitamos glorificar y alabar a Dios! Y ¿Cómo se hace? Gozamos de la naturaleza, y damos gracias a Dios el Creador. Gozamos de nuestra amistad, y hacemos acción de gracias al Espíritu de Dios. Especialmente asistimos en la iglesia cada domingo y nos reunimos con Dios, confesamos sus enseñanzas y cantamos sus alabanzas.
¡Demos gracias a nuestro Dios bondadoso!-- quien seguramente nos traerá a la celebración celestial. Amén.