Sermón sobre Ev. Juan 3:16

La iglesia de San Marcos

Watertown, Wisconsin

Pastor Karl Walther

21 Diciembre 1997



Mis amigos:

En las Navidades, ¡por supuesto!, se dan muchos regalos. Niños están impacientes por abrir sus paquetes. Adultos esperan con gusto sus dones. Y los que poseen tiendas saben que el tiempo de las Navidades les trae ganancias más grandes.

Ahora bien, ¿Por qué se dan muchos regalos en las Navidades? ¿Por qué se dan más dones en diciembre que en otras meses del año? La respuesta correcta es la siguiente. En diciembre, en las Navidades, celebramos que Dios nos dio nuestro regalo más importante, nuestro don más bueno.

Se relata en la Biblia-- en Juan, capítulo tres, versículo dieciseis: Tanto amó Dios al mundo, que envió a su único Hijo, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga la vida eterna.

Quiero demostrar los regalos de Dios que nos pertenecen mediante tres paquetes.

(Juana) Te presento el primer paquete. ¡Ábrimelo! ¿Qué es? (Es un corazón.) Y (Angela) ¿Qué se escribe aquí? ("El amante corazón de Dios".)

Esto es el primer don de Dios en las Navidades: su amante corazón. La Biblia lo expresa, como dicho: Dios amó al mundo. A pesar de nuestras mentiras, a pesar de nuestra codicia, a pesar de nuestras lujurias, a pesar de nuestro odio, a pesar de nuestra desobediencia, Dios nos amó y ama-- de hecho, Dios amó al mundo entero y lo ama.

Amigos: aunque se aman unos a otros en las Navidades -- y seguramente los amamos a ustedes como amados por Dios con nosotros -- todavia es él que los ama a ustedes con corazón más grande cada momento: Dios mismo.

Ahora bien, (Edgar) te presento el segundo paquete. ¡Ábrimelo! ¿Qué es? (Es el niño Jesús.) Y (Jovita) ¿Qué se escribe aquí? ("El único Hijo de Dios".)

Esto es el segundo don de Dios en las Navidades: su único Hijo. La Biblia lo expresa, como dicho: Dios amó al mundo, que envió a su único Hijo. ¡Consíderenlo! ¡Cuál amor de parte de Dios! Pues, yo también tengo a un hijo. Aunque es buen niño, no es perfecto. Sin embargo, yo no lo cedería nunca por nadie. Pero Dios mismo envió a su único Hijo, a su Hijo perfecto y santo-- por mi, y por ustedes, y por el mundo entero.

Amigos: aunque se aman unos a otros y se dan regalos en las Navidades -- y seguramente los amamos a ustedes y queremos compartir las noticias más buenas de nuestro Salvador con ustedes -- todavia es él que los dio a ustedes el regalo más grande: Dios mismo.

Finalmente, (Yobani) te presento el tercer paquete. ¡Ábrimelo! ¿Qué es? (Es un retrato de los cielos.) Y (Favian) ¿Qué se escribe aquí? ("La vida eterna de Dios".)

Esto es el tercer don de Dios en las Navidades: su vida eterna. La Biblia lo expresa, como dicho: Dios amó al mundo, que envió a su único Hijo, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga la vida eterna. Y estas palabras nos relatan la historia del amor de Dios.

Primeramente, estas palabras nos recuerdan que estabamos corriendo riesgo de perdernos eternamente. ¡Es la verdad! Dios, nuestro Dios, Dios verdadero, es santo Dios. Exige santidad perfecta para que se viva con él. "Sean santos, porque yo, Jehovah su Dios, soy santo," dice Dios en la Biblia. "Sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto," dice Jesús en la Biblia. En cambio, la Biblia dice también: "Todos han pecado y son privados de la gloria de Dios," y: "La paga del pecado es muerte." Así estabamos corriendo riesgo de perdernos eternamente.

Sin embargo, estas palabras prometen: Todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga la vida eterna.

Se nos recuerda que la santidad demandada por Dios para que se viva con él-- tanta santidad le ha dado a usted mediante la vida de Jesús. Dios los considera a ustedes los Cristianos: santos y perfectos, porque Cristo Jesús es santo y perfecto. Ahora les pertenecen el respeto a la verdad de Jesús, su contento piadoso, su pureza, su amor hacia otros, y su obediencia hacia su Padre.

Además los pecados que efectuaban separación entre usted y Dios-- estes pecados le ha quitado Jesucristo. En la cruz sufrió por sus pecados, sufrió los dolores del infierno, sufrió la muerte, para que sus pecados se paguen y usted viva: en paz con Dios ahora, y en gloria con Dios siempre.

La Biblia le asegura: "Al que no cometió ninguno pecado (¡Jesús!) Dios lo hizo pecador (en la cruz), para que en él nos hiciéramos la justicia de Dios (capacitados para vivir con Dios eternamente)."

Así, mis amigos, se dan muchos regalos en las Navidades. Sin embargo, el regalo más importante, el don más bueno es lo que Dios envió: su amor, a su único Hijo, su vida eterna-- a nuestro Salvador Jesucristo.

Y ¡Claro que sí! usted quiere aprender más acerca de él. Por esta causa, ofrecemos clases de Biblia en español cada domingo a las seis y medio de la noche, en nuestro centro parroquial, reanudando en el cuatro de enero. De hecho, ofrecemos transportación-- simplemente dígame la necesidad. Y con mucho gusto aprenderémos juntos con ustedes más de nuestro Salvador Jesús. Amén.