Sermón sobre Ev. Juan 20:17-18

La iglesia de San Marcos

Watertown, Wisconsin

Pastor Karl Walther

28 Marzo 1999



Mis amigos, escuchen otra vez la palabra de Dios.

Jesús le dijo a María Magdalena: «Ve a mis hermanos y diles: 'Vuelvo a mi Padre, que es Padre de ustedes; a mi Dios, que es Dios de ustedes.'»

María Magdalena fue a darles la noticia a los discípulos. «He visto al Señor!» exclamaba, y les contaba lo que él le había dicho.

Mis amigos, cada semana comenzamos nuestra adoración en el nombre del verdadero Señor: «En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.» Cada semana confesamos nuestra santíssima fe en el verdadero Señor: «Creo en Dios, Padre Todopoderoso ... y creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor ... y creo en el Espíritu Santo.» Esta misma noche hemos oído las palabras del bautismo del verdadero Señor: «Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.»

Pero ¿Qué quiere informarnos el verdadero Señor en llamarse «Padre, Hijo, Espíritu»? Pues, la respuesta es: ustedes y yo-- somos de la familia del verdadero Dios. De hecho, la fiesta que celebramos esta noche-- la resurrección de Jesucristo nos hace miembros de la familia de Dios. Así que Dios el Padre es nuestro Padre por la resurrección de Jesucristo; Dios el Hijo es nuestro hermano mayor por la resurrección de Jesucristo; y Dios el Espíritu Santo es nuestro Espíritu también por la resurrección de Jesucristo.

• Primeramente: Dios el Padre es nuestro Padre por la resurrección de Jesucristo. Así le dijo Jesús a María Magdalena: Vuelvo a mi Padre, que es Padre de ustedes.

Y ¿Qué significa?-- que Dios el Padre es tu Padre. Pues, como padres terrenales engendran a sus hijos, Dios el Padre te ha engendrado-- y al mundo entero. Como padres terrenales les dan a sus hijos alimento, ropa, refugio, Dios el Padre te da estas necesidades-- y más. Y como padres terrenales tratan de proteger a sus hijos en la manera mejor, Dios el Padre te protege en manera todopoderosa-- y especialmente por multitudes de sus angeles.

Así ¿Qué significa?-- que Dios el Padre es nuestro Padre. Principalmente: Él nos cuida-- y nos quita nuestra ansiedad.

• En segundo lugar: Dios el Hijo es nuestro hermano mayor por la resurrección de Jesucristo. Así le dijo Jesús a María Magdalena: Ve a mis hermanos.

Y ¿Qué significa?-- que Dios el Hijo es tu hermano mayor. Pues, como hermanos terrenales triunfan sobre los enemigos de sus hermanos menores, Dios el Hijo ha triunfado sobre tus enemigos más grandes. Fuiste esclavo de tu enemigo: el pecado. Jesús te ha librado de pecado por quitarlo en la cruz. Fuiste esclavo de tu enemiga: la muerte. Jesús te ha librado de muerte por resucitarse-- y por prometer resucitarte a ti también. Fuiste esclavo de tu enemigo: el diablo. Jesús te ha librado del poder del diablo por triunfar sobre él en la cruz.

Así ¿Qué significa?-- que Dios el Hijo es nuestro hermano mayor. Principalmente: Él nos ha rescatado-- y nos quita nuestra ansiedad eternamente.

• En tercer lugar: Dios el Espíritu Santo es nuestro espíritu por la resurrección de Jesucristo. Así les dijo Jesús a sus discípulos después de resucitarse: Reciban el Espíritu Santo.

Y ¿Qué significa?-- que Dios el Espíritu es tu espíritu. Pues, como Dios el Espíritu es: Santo, Perfecto, Justo, Dios te considera tu alma: santa, perfecta, justa. A pesar de la maldad de tu natura vieja, eres santo, perfecto, justo: por la fe, dada por el Espíritu Santo, fe en la resurrección de Jesucristo.

Así ¿Qué significa?-- que Dios el Espíritu Santo es nuestro espíritu. Principalmente: Él nos declara aceptables al Señor-- aceptables para que entremos en la gloria celestial del Señor.

En conclusión, ustedes entienden de que son miembros de la familia de Dios. Comenzó en la resurrección de Jesucristo. Se hizo tuyo en el bautismo. Continua cuando oyes este mensaje bueno en nuestros servicios: cada domingo, a las seis y medio de la tarde, reanudando en el once de abril. Y concluirá cuando nos hallaremos en gloria eterna con Jesucristo.

¡Esta vida eterna por Jesucristo es el verdadero mensaje de la Pascua! Amén.